Tú que puedes



Ayudame a derretir este gélido estupor.
Úngeme toda con tu miel,
cicatrizando todo agravio que mi alma pueda padecer.

Tú,que sabes acariciar puntos intangibles,
moldeando un segúro abismo
en el que al fin poder ceder todo lo que soy.

Convencida estoy de que algún sentido
te permite percibir mi fortaleza,
famélica ya sin tu sustento.

Te necesito conmigo para seguir
en ésta lucha que no entiendo.
Quizás desde la altitud que nos clama
se pueda algo vislumbrar.

Lo que me es seguro
es que nuestro amor,sería mi paz.


4 comentarios:

Paco Alonso dijo...

La paz ya la tienes querida amiga,
está dentro de ti, búscala, seguro que la encuentras, no necesitas a nadie para esa paz que buscas, después de que la encuentres ve a por esa persona.
Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

Adolfo Payés dijo...

Que bello derretir el amor con tus versos..

Un beso querida amiga..

Un abrazo
Saludos fraternos..

Sabanas con mis palabras dijo...

Hermoso poema, de buenos giros literarios y metáforas bien concebidas.
Poema donde el aroma del amor se cuelga por todos nuestros poros hasta llegar al centro de nuestro ser. Es allí donde la alquimia se perfecciona para lograr nuestra eterna felicidad.
Con mi afecto y admiración
Víctor Manuel

Sole dijo...

Querida poeta te felicito de todo corazón por tu poema . El sentimiento del amor transforma a aquellos que alguna vez lo han sentido. Bello poema!

un abrazo,
sole